Imagen Corporativa

Si bien es cierto que los medios tecnológicos actuales facilitan que la imagen de nuestra empresa llegue más rápido a más clientes, también es cierto que multiplica el riesgo que lo que llegue sea una imagen que no sea coherente y que confunda a nuestros clientes.

La imagen de la empresa es un concepto subjetivo, intangible, que se va formando en las mentes de los “stakeholders” (que en sentido amplio, podría ser traducido como partes interesadas). Para tratarla correctamente, tenemos que empezar por lo primero: Si la empresa no dispone de una marca y logo, o si quiere renovarlo o modernizarlo, le haremos propuestas en base a los valores y mensaje a transmitir a nuestros clientes industriales. El siguiente paso será asegurarnos que el manual de identificación corporativa existe, es fácil de comprender y de aplicar y que es accesible a la organización: recuerde que el funcionario del banco con quien tratamos también es un “stakeholder” y que en consecuencia tiene que recibir comunicación con aspecto profesional.

Luego, nos aseguraremos que la marca está suficientemente protegida a nivel OEPM (España) y EUIPO (Unión Europea), según el caso.

Seguiremos por los demás ámbitos en los que la marca se tiene que aplicar directamente:

  • Documentación corporativa, comercial y técnica, soportes gráficos y digitales.

  • Señalética y rotulación de edificios, tiendas y entornos.

  • Firmas electrónicas estandarizadas en todos los emails de la empresa.



Finalmente, nos preguntaremos si la imagen de nuestra marca está correctamente representada en todos los ámbitos con el exterior:

  • Publicidad, de acuerdo con nuestro presupuesto.

  • Notas de prensa.

  • Publireportajes.

  • Presencia en ferias especializadas.

  • Etc.

Cuando se trata de la imagen, todo cuenta: lo positivo, que tenemos que potenciar y lo negativo que tenemos que evitar. En el mundo globalizado de hoy, el consumidor es sensible a criterios que antes no eran relevantes, como la calidad integral, respeto al medio ambiente, responsabilidad social corporativa, etc. Es por esto que la empresa tiene que evolucionar también, si quiere mantenerse en el tiempo.