Eventos y Ferias

Estamos en el mundo digital y todo pasa por los móviles, tabletas y ordenadores. Sin embago, las ferias y eventos especializados no son algo del pasado: dependiendo del sector y de la industria en la que nos movamos, hoy en día siguen teniendo una gran relevancia.

Dada la inversión que supone participar en una feria o evento y que es una ocasión de contacto directo con clientes, actuales y potenciales, es necesario que la empresa lo planifique de manera coherente con los valores que quiere proyectar, ya que podrá ayudar o perjudicar la imagen de la marca.

Finalmente, para lograr participaciones más exitosas, es importante que se planifiquen cuidadosamente las actividades previas al evento (preparación, invitaciones, material, alojamiento, etc.), durante el evento (presencia del stand y los colaboradores, recogida de información sistematizada) y posterior (contacto y seguimiento a clientes, envío de la información prometida, etc.).

Y todo esto lo tenemos que hacer dentro de un presupuesto. Para no engañarnos, la empresa tiene que tomar decisiones delicadas en cuanto a qué y cuántas personas deben asistir, gastos máximos en agasajos a clientes, etc. Aquí no existe una regla única, más allá del sentido común; lo importante es que la empresa tome las decisiones de manera consciente y racional.